Queridas hermanas, después de un par de meses con mi anterior teléfono (un htc touch pro, no sabes) por casualidades del destino lo he cambiado (añadiendo una suma de pastizabal) por un iphone 3g 16gb de segunda mano.
Tras un par de días trasteando con él opino que el cacharro no está mal, peeeero:
- A ver, configurar el wifi, ¿por qué es tan sencillo? No hay ni pitidos inhumanos ni mensajes que aparecen de repente de cualquier manera petando el programa que estés utilizando, no se ¿donde queda el do it yourself?
- La instalación de programas es un asco. No hay cabs, no hay exes, no hay zips, ¡no hay na! Una app store que le das al botón y ya lo tienes todo instalado y funcionando ¡bah!
- En cuestión de calidad, la camara del touch pro era mucho mejor, donde va a parar. No era por los 3 megapíxeles, sino por el agradable flash que solo servía para cegar (y anular cualquier posibilidad de frotis) a las señoritas que osaban acercarse los sábado noche. También era de destacar esa espera de 15 segundos desde que apretabas el botón hasta que echaba la foto, que provocaba divertidos momentos de confusión y poses infinitas.
- Lo de la pantalla táctil si que es una pena. Pasas el dedo y las cosas se mueven. Sin movimientos bruscos, sin esperas, sin tener que apretar hasta el callo, en definitiva un sistema para nenazas.
- Y ya por decir una última cosa negativa, hablaré de la música. Se oye bien y tal pero le falta esa interfaz pensada para manejar con la uña, o esa toma de auriculares que no es un minijack, sino un miniusb propietario. Le falta taaaantas cosas.
En fin, afrotaré los hechos y me conformaré con lo que hay, añorar los cuelgues de windows mobile desde la lejanía y seguir escarbando en las miserias iphoneras.