Es oficial: me he convertido en un gañanazo.
Resulta que en las autonómicas están echando “Just for Laughs”, un programa de bromas con cámara oculta, ese tipo de programas que juré exterminar con ácido hace años. En fin, en canal 9 lo podrán ver como “tot per riure” y en tele 7 como “guasa TV”. El programa incluye los antes mencionados videos con apariciones estelares de unas señoritas/presentadoras de la tierra diciendo sandeces entre video y video (premio “ole mis berzas” a la presentadora murciana).
Pues me gusta. Mezclan los clásicos videos de “tienes una rata entre las piernas“, con las muy hijoputescas “la muerte está detrás” o “vas a tragar porras negras“. En cualquier caso, el sufrimiento humano está garantizado, con un toque muy a lo inglés, eso si.
El caso es que en la tierra del toro huevero no no salen estas cosas. ¿Bromas con cámara oculta de un minuto de duración? Hacemos un “inocente, inocente” con tres bromas que duran 1 hora cada una (más el making of y Rappel como teleoperadora). ¿Tenemos que hacer una serie cómica? Resulta que los de fuera te hacen series de 20 minutos cada capítulo (que te partes el Ohio y ganan premios y todo, oye), mientras que aquí una serie de humor estándar empieza a las 22 y no se sabe cuando acaba. Incluso compramos el “Just for Laughs” y tenemos que meter a presentadoras florero para ¡no se que coño!.
El que lo dijo tenía razón: El español está acomplejado, al menos los gerifaltes televisivos. Somos como los nuevos ricos que se compran mercedes km 0 de 7 metros, lo queremos todo mu grande, mu grande, porque en realidad la tenemos pequeñita, pequeñita. La mentalidad, no me malinterpreten.
¡Ya está bien de gritos y enredos durante horas! Desde aquí exijo un real decreto que limite la duración de las series a 20 minutos como mucho. ¡Ah! y que se extradite a los morancos para que sean juzgados por tribunales internacionales. ¡Zapatero toma nota!.